Bienvenido a mi mundo de letras

Para aprender
A escribir un cuento
Lo único que debes
Aprender es ésto:
Busca tus palabras
Ríndete a su vuelo
Así, (y sólo así) verás tu alma
Surcar horizontes de sueños


Y si... ríndete al vuelo de tus palabras. Ellas irán hilvanando poco a poco, una a una, tus frases para que traigan a la realidad cotidiana a esos sueños que habitan tu alma, y que aún te falta descubrir.

domingo, 20 de diciembre de 2009

ESTOY A TU LADO

Mírame,
estoy a tu lado.
Camino tu ritmo, acompaño tus pasos
Voy contigo
de la esquizofrenia al sueño,
de la risa a las lágrimas,
de la alegría al desengaño


Estoy contigo
desde la concepción al mañana,
conozco la totalidad de tus estados
soy el dueño
de tu gen originario.



Presiénteme,
estoy a tu lado
aunque nunca sientas en tus hombros
la guía amable de mi abrazo.




Búscame en lo apacible,
en lo cotidiano,
en el despertar de una rosa en tu jardín,
en el vuelo equilibrado de los pájaros,
busca mis ojos en la vía láctea,
en el monte Olivia,
en su pico nevado
hállame volando libre en las gaviotas
o en el ácido dulzor del calafate azulado
admírame en el fulgor de los lupinos
que engalanan de pigmentos los veranos.

Estoy contigo,
hora a hora, paso a paso
conozco de memoria
tu lucha cotidiana del salario
conozco el amor a tu familia
que prodigas con esfuerzo y entusiasmo
te conozco protector,
te conozco enamorado
te he visto luchador
constructor del futuro
a puro trabajo

Mírame, sin recelos,
Yo desnudo tu alma,
tu conciencia
ante mi no va en engaño
En el error, en la caída
Me verás tender las manos
O verás mi sonrisa agradecida
Por tus gestos solidarios


Hubo hombres de otro tiempo
que siguieron mis legados
me llamaron Esperanza
porque hablaba de un mañana
pletórico, feliz, iluminado
Me bautizaron Fe,
porque la fuerza espiritual
era mi amparo,
me llamaron Amor, Caridad
por la generosidad de mis manos.
Me llamaron Camino
porque daba seguridad seguir mis pasos
Me llamaron Verdad
porque si no es verdad, es pecado
Y el pecado destruye,
Por eso
Vida también me llamaron,
porque predicaba amor
por encima de cualquier estado.

Mírame,
búscame,
presiénteme,
estoy a tu lado
Mira el cielo cómo muta sus matices
en las tardes de verano
Mira las montañas,
que mezclan nieve y barro
para que su color vuele a los ojos
de un tinte tornasolado
Mira la creación,
me hallarás en cada espacio,
me encontrarás
en el saludo cotidiano
cuando el esfuerzo
le abre paso al cansancio
Presiénteme
en la bienvenida de tu esposa
en la ternura del abrazo
en la sonrisa de tus hijos
en el plato preparado
Hállame en todo lo bueno
eso mismo
que miras sin ver a diario

Yo soy tu amigo, Jesús.
Por eso… tan solo búscame,
estoy a tu lado

Nómade

Si bien nací en Corrientes, antes de cumplir dos años migramos a Concordia, Entre Ríos, ya que habís sido trasladado mi padre (que era de la Prefectura). Allí viví casi toda mi vida, pero en el año 1997 nos trasladamos por cuestiones laborales con mi familia formada recientemente. Vivimos en Buenos Aires hasta fines del 2001, año en el que regresamos a Entre Ríos. En el 2004 como dice el poema, me llamó el sur, la hermosa Ushuaia, y parece que las musas estaban más acostumbradas al frío que yo, porque no cesaron de revolotearme el alma. Hoy, cumplido el medio siglo de vida, doy gracias a Dios porque estoy radicado y prácticamente establecido en Tierra del Fuego, en Ushuaia, que ha tenido la magia de generar en mí tal pertenencia que me considero un sureño genuino.




Transeúnte de la vida,
trashumante y bohemio,
poeta de las horas,
donde amaneceres y crepúsculos
rinden pleitesía a las musas.
Consumidor de paisajes
de piedras, de caminos


Ni alcancé a beber
el oxígeno correntino
y ya estaba mamando cuchillas,
perfumado de glicinas
de azahares y espinillo.
La vida me miraba
con ojos de brisa.
Mi madre acunaba su latón
apretado contra el vientre
a la sombra de un paraíso
lavando ropa a la siesta.
Su nostalgia le enturbiaba la vista
Que chispeaba raro
Al compás de un chamamé
que surgía de la radio a transistor
colgada del tronco del árbol.
Yo reía la vida
montado en mi niñez,
disfrutando las revistas
de historietas con las que mi padre
estimulaba la lectura precoz.
Viví despreocupado
con ignorancia de niño
los esfuerzos responsables
de mis mayores
Cuando el viejo pasó
de marinero a zapatero
no sé por qué causa
de sus superiores
Y mi madre magia en mano
fabricaba ingredientes
para el guiso ensopado.
Y yo reía la vida
de una primaria ágil
de un secundario exigente
hasta que el perito mercantil
me otorgó diploma de hombre.


...Se fueron mis padres
viajaron al siempre
augurando recuerdos.


Luego… todo cobra vértigo
Nupcias, padre, trabajos
nuevo destino:
el aire porteño
de cafés humeantes
de cajones con frutas
ocupando las veredas
de la frenada brusca
del insulto confuso
donde te halagan diciendo
¡Qué hijo de……!
El aire porteño
de un microcentro sin puerto,
cargado de porteños
mediterráneos
Oficina, corbata, etiqueta
El mate que resiste al café
y sigue entibiando mi mano.


Y apareció
el flagelo de la desocupación,
la vuelta a Entre Ríos
los imponderables políticos
de Gobiernos efímeros


Un nuevo paso
recurrente,
transeúnte de la vida.
El sur me llama
la nieve me acuna
la escarcha me recibe
los lupinos me ilusionan.
Del paisaje plano
a la belleza inenarrable
de montes al alcance de la mano.
Belleza, todo belleza…
Y nuevamente río la vida
sin ignorancias de niño
con medio siglo de aplomo.
Mi compañera de entonces
la que entibió mi alma
un entrerriano febrero
acompaña mi mate como siempre.
La continuación de la vida
los hijos… nuestros hijos
mirando al Olivia
con asombro bisoño
Abrazados por un Dios
que acompañó toda mi ruta
protegiendo a las musas
que revolotean mi locura
inalterable a pesar de los rumbos


Transeúnte de la vida,
trashumante y bohemio,
un poco loco,
poeta de las horas
consumidor de paisajes,
de piedras, de caminos.
Río a mis horas,
ofrezco mi lírica
al despertar de una sonrisa.

sábado, 12 de diciembre de 2009

Mi Patria íntima

Tengo mi patria 
pateándome el alma,
reviviendo el ayer,
desprendiendo su cuerpo pequeño
del suelo continental,
que parió su vida
desde el confín de los años.
La patria pequeña,
la que nos mece cada día
acunando historias,
esa que viste de nieve los inviernos
para bailar con el chimango
que baja del monte
en busca de alimentos.
La que moldearon
los shelknam, los haush,
los yámanas y alacalufes,
la patria que duele
desde su propia historia,
esa historia
que no le ofrendó respeto
porque discriminaron
del ser la existencia
aquellos que llegaron
a hacer su América.
Mi patria íntima,
que atesora varios bicentenarios,
a la que no le importa
el ciclo que mide el progreso,
porque desde el fuego y el viento
vendrá su propio tiempo
a hacerle cosquillas al monte
para que sonría el originario,
verdadero propietario del pretérito.
¿Cuántos años,
mi patria esencial?
Mi gen intrínseco se rebela
y grita al gen del europeo
que despobló ésta tierra,
que ofreció progreso
a precio de sangre,
que puso al hombre del fusil…
y enterró la vida sin orejas.
Mi patria interna
que sigue ofreciendo amor.
Esa patria legítima,
de ornamentos alfareros…
habitante de museos.
¡Ay, Patria mía…!
me atormento en tu recuerdo
¿Quién no se duele en Julio Popper
y sus cazadores de indios?
No me prives llorar,
patria latido,
recordando a Mac Lennan
el “chancho colorado”.
Ni por el nefando precio de una libra,
vil presea canjeada por testículos,
por senos y por orejas de niños.
Que hasta Temáukel se horrorizaba,
impávido ante tanta saña.


Pero un día,
un día del mañana
vendrán los hánush
a recuperar tu dignidad,
y con espíritus chamanes
pedirán al mundo
tu desagravio,
para que celebres
como un klóketen
tu estampa bravía.
Mientras tanto
no renuncies al amor,
ni te inmoles para que te premien
con falsos rótulos martirizados
en papeles de diarios.
Vive, patria alma,
en la intimidad de nuestros recuerdos,
respirando en la cordillera
que atrapa al cielo
para encumbrarte,
en tu fauna generosa,
en tu cromática flora,
en la pluma abandonada,
en el cuchillo de ostra,
en el abrigo de zorro,
en la lenga hecha canoa,
en la caricia de nieve.


Vive, patria mía
en el grito arrepentido,
en la bendición que llegó tarde,
en el corazón de tu legado
que no deja de honrarte.





Para interpretar mejor al autor y la rebeldía de su obra, ver la historia del Genocidio Shelknam ocurrido entre los años 1886 y subsiguientes cuando el rumano Julio Popper llegó en busca de yacimientos auríferos a la Tierra del Fuego y los aborígenes entorpecían su negocio. Entonces armó su grupo de “cazadores de indios” comandados por Alejandro Mac Lennan apodado “chancho colorado” que ofrecía a sus soldados una libra por los testículos de los hombres de nuestro pueblo originario, por los senos de las mujeres y por las orejas de los niños. Esta aberrante práctica fue coronada con la matanza de San Julián un 25 de noviembre de 1886 junto al comandante Ramón Lista, con fotografías de su “amarga proeza” que el mismo Popper le regalara al entonces presidente de la Nación Miguel Juárez Celman. (Podemos ver a la derecha, fotos de su "hazaña" enviadas al Presidente)


Como una irónica burla las monedas que fueron acuñadas en oro por Julio Popper en Tierra del Fuego, que tenían valor de circulación legal mientras estaba vigente en el resto del país la Moneda Nacional, hoy gozan de un enorme valor numismático.